Supongo que habrá que empezar por el principio y hablar de la razón que hace que yo esté escribiendo este blog y tú me estés leyendo: nuestro monstruo en común.

¿Te han contado alguna vez la historia de “Hay una pesadilla en el armario”?

En la vida real sucede como en el cuento… Todos tenemos miedos como el niño y, como en su historia, la única forma de vencerlos es armarse de valor y atreverse a abrir el armario para mirar cara a cara al monstruo.

Al nuestro, algunos lo llaman Fobia Social y otros lo conocen como Ansiedad Social. Elige el que prefieras tú, da igual, al fin y al cabo es el mismo perro con distinto collar.

Qué sabemos de la Fobia Social

Es curioso. Si preguntas a cualquier persona por el miedo a volar, la depresión, la fobia a las arañas o la diabetes, casi con toda seguridad sabrá de qué le hablas, conocerá a alguien con ese problema y tendrá una idea más o menos cercana de qué es. Son realidades que no nos son ajenas y, por eso, las entendemos.

Con la fobia social no pasa lo mismo.

La mayoría de la gente nunca ha escuchado el término “fobia social” y a quienes sí les suena, suelen tener ideas vagas o confundidas sobre lo qué es y lo que implica. Lo asocian con tímidez, con personas aisladas, o directamente con gente rara. Pocas personas conocen de verdad lo que hay detrás de todo ello.

Apuesto a que tú tampoco habías oído hablar del tema hasta que no has empezado a buscar respuestas a tu situación. Seguramente, en tu entorno no conozcas a nadie que reconozca abiertamente tener el problema y, muchas veces, te habrás sentido  como un bicho verde, el único habitante de la tierra con este tipo de problemas.

Pues bien, tengo buenas (o malas) noticias para ti: no estás solo/a.

 

fobia-social¿Sabías que es uno de los trastornos de ansiedad más comunes?, ¿que millones de personas en todo el mundo lo sufren?

No hay (o no encuentro) estudios recientes sobre cifras concretas pero, incluso sin necesidad de estadísticas ni porcentajes, quédate con la idea: sí, has leído bien, millones de personas. Niños, adolescentes y adultos.

Cuesta entender que se conozca y se hable tan poco de un problema que afecta a tantísima gente.

Doctor, ¿y yo qué tengo?

Aunque siga siendo uno de los trastornos menos comprendidos y más olvidados, hay que reconocer que no es una realidad del todo ignorada. Los profesionales de la salud mental (psiquiatras y psicólogos) conocen y tratan la fobia social desde hace tiempo. Oficialmente desde los años 80, que fue cuando se incluyó dentro de los Trastornos de Ansiedad.

Desde entonces, han realizado bastantes estudios e investigaciones sobre el tema y se puede encontrar material sobre ello; desde definiciones y listados de síntomas hasta debates sobre sus causas y diferentes propuestas de tratamiento. Googlea en internet y verás que no miento.

¿A qué conclusiones han llegado?


Las personas con fobia social tienen miedo intenso, persistente y crónico de ser observadas y juzgadas por los demás y de hacer cosas que les producirán vergüenza. Se pueden sentir preocupadas durante días o semanas antes de una situación que les produce temor. Este miedo puede tornarse tan intenso que interfiere con su trabajo, estudios y demás actividades comunes. (Más información en fuente: NIMH / Revista Psicología Conductual)

  • Tiene un inicio temprano. Suele empezar en la infancia o la adolescencia. La edad media  más frecuente es entre los 14-16 años y rara vez aparece después de los 25.
  • Es de curso crónico. Los síntomas y sus consecuencias pueden continuar toda la vida si no se identifica ni se trabaja el problema.
  • Afecta a mujeres y hombres. En esto no hay consenso; hay fuentes que afirman que es más frecuente en mujeres y otras, en cambio, que se da por igual en unos y otros.
  • Presenta una alta comorbilidad. O dicho en palabras menos técnicas, suele ir acompañado de otras problemáticas como la depresión, el abuso de sustancias y otros trastornos de ansiedad.
  • Se caracteriza por sus síntomas a nivel físico, cognitivo y conductual.
  • Las situaciones temidas por las personas con fobia social son muchas y muy variadas. Se suelen clasificar en dos ejes: las relacionadas con la interacción social y las relacionadas con la actuación en público.
  • No hay una causa única que explique la aparición del trastorno.
  • Interfiere en áreas de la vida muy importantes (laboral, social, educativa, familiar).
  • Existen tratamientos que han demostrado ser eficaces para la mejora y la superación de la fobia.

¿Lo has leído?. La ansiedad social se puede superar.

¿Qué es para ti la Fobia Social?

Más allá de palabras técnicas, de estudios científicos y de todo lo que se pueda leer en los libros, siempre resulta más sencillo comprender algo cuando te lo cuentan en primera persona. Cuando quien lo explica, es alguien que pasa o ha pasado por ello.

Haz la prueba. ¿Qué es para ti la fobia social?, ¿Qué supone en tu vida?, ¿En qué te limita?, ¿Cuáles son tus mayores miedos y preocupaciones?

Seguramente habrá tantas respuestas diferentes como personas que la sufren. Y todas serán igual de válidas porque la fobia social no es algo objetivable como la fiebre.

Si un adulto tiene una temperatura corporal por encima de los 37°; paracetamol, baño tibio y reposo. Tu cuerpo te está avisando de que algo anda mal y esto es así para todos.

En temas de ansiedad no es tan sencillo. Aquí no hay reglas ni patrones fijos. Compartimos en común la respuesta irracional de ansiedad ante situaciones sociales, pero las situaciones sociales concretas que a cada uno le dispara y el nivel/grado que alcanza esa ansiedad pueden no tener nada que ver entre una persona y otra.

Son distintas versiones de un mismo problema y por eso se hace tan difícil explicarlo y entendernos.

***

¿Lo intentamos entre todos? Me gustará leer lo qué es para ti la fobia social en los comentarios.


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3 Comentarios

  1. Para mí es el temor constante al juicio de los demás , aunque interno hacer mi vida y tomar mis decisiones, me encuentro sola a la hora de conectar en este sentido , el de mis miedos, con otros, la gente no entiende lo que nos pasa , además a veces son muy crueles , así q para mí es mejor no hablar de ello. Es algo muy complicado para resumirlo aquí, ahora. Me defiendo bien en el cara a cara pero no en grupos , me dan miedo los grupos porque me parece demasiado para poder controlar, estoy bien , pero no dejo de sentirme sola e incomprendida por todos.

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